Donde el agua vuelve a correr
- Courtney Columbus

- hace 9 horas
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Tres millas despejadas y 6 miembros de una acequia en Nuevo México recuperan su agua

El agua de las acequias de Nacimiento nace a unos 10,000 pies en la Sierra Nacimiento, antes de cruzar hacia la cuenca del río Puerco.
Cuba, New Mexico — Durante una visita del equipo a Nuevo México en mayo, tuvimos la oportunidad de visitar a algunos de nuestros socios y ver de primera mano el impacto de su labor en un sistema de acequias que lleva agua a 72 propietarios de tierra, o parciantes.
El agua que fluye por estas acequias nace en lo alto de la Sierra Nacimiento, conocida localmente como la Montana Nacimiento.
“El agua fluye por arroyos naturales a 10 000 pies antes de ser desviada desde Clear Creek hacia el Canal Trans Mountain, llevando así el agua de la cuenca del Jémez a la cuenca del Río Puerco”, explicó Mark.
Es uno de los pocos sistemas del estado que cruza de una cuenca hidrográfica a otra. A lo largo de su trayecto, el agua irriga algo más de 700 acres, donde los propietarios cultivan principalmente productos para alimentar a su ganado.
Cada parciante puede decidir cómo utilizar el agua que le llega, un recurso de valor incalculable en Nuevo México, donde los derechos de agua se disputan con fuerza. La mayoría emplea el agua de las acequias para cultivar heno, avena, pasto o alfalfa para sus animales, mientras que uno de ellos la utiliza para regar una huerta con cultivos como chícharos y calabazas, según explica Mark Martinez, presidente de la Nacimiento Community Ditch Association (NCDA).
Mark ha trabajado en la asociación durante décadas y sigue defendiendo firmemente la protección de las acequias frente al desarrollo.
El número de miembros de la NCDA ha aumentado con el paso del tiempo, a medida que los 700 acres colindantes con la acequia se han ido subdividiendo, ya sea por herencia familiar o por venta. Ser parciante conlleva responsabilidades: implica colaborar en el cuidado y mantenimiento del sistema, incluidas las reparaciones necesarias. Si el mayordomo —el encargado electo de la acequia— convoca la limpia, los miembros deben participar o contratar a alguien que los sustituya.
"A veces logramos una gran movilización y otras veces nos cuesta un poco más organizarnos, pero, por lo general, todos acuden y cumplen con lo que se les pide", comentó Mark.

La acequia del arroyo Nacimiento después de ser limpiada. El sauce había cerrado el cauce en partes del tramo de tres millas.
Asekia Forest Private Fund: Despeje de sauces para que el agua fluya
En colaboración con el Asekia Forest Private Fund (Fondo Forestal Privado de Asekia), la NCDA limpió un tramo de aproximadamente tres millas de la acequia Nacimiento Creek, eliminando una variedad de sauce de crecimiento invasivo que había invadido el cauce y reducía el flujo de agua. El Asekia Forest Private Fund reúne fondos privados que Asekia recauda y canaliza hacia los propietarios de tierra para financiar trabajos de conservación que los programas de las agencias no cubren.
"Puede obstruir completamente un arroyo o una acequia y, si no se elimina, simplemente es imposible hacer circular el agua", comentó Mark. "Teníamos un tramo extenso que llegaba hasta la última acequia… era imposible llevar agua hasta allí, y la causa principal era el sauce".
Las acequias desempeñan un papel fundamental en el suministro de agua a las comunidades agrícolas de Nuevo México. Estos sistemas tradicionales, que llevan siglos en funcionamiento, también aportan beneficios ecológicos: a medida que el agua pasa por los canales de tierra que conforman las acequias, parte de ella se filtra en el suelo, lo que ayuda a recargar los acuíferos y a mantener ecosistemas saludables.
Ahora que se ha eliminado el sauce de ese tramo, el flujo de agua ha "mejorado enormemente", señaló Mark. "No se podría encontrar un grupo de personas más feliz, y esto sucedió en un momento muy oportuno", añadió, refiriéndose a la sequía que afecta actualmente a Nuevo México y a otros estados del oeste de los Estados Unidos.
Dado que la acumulación de nieve en Nuevo México fue mucho menor este invierno que en años anteriores, las acequias se enfrentaron a condiciones aún más difíciles. La escorrentía del deshielo es una fuente de agua fundamental en la zona. Para compensar la falta de deshielo, la asociación tuvo que empezar a utilizar temprano el agua del lago San Gregorio —un embalse de montaña que normalmente abastece a las acequias solo una vez finalizado el periodo de escorrentía—, lo que hizo aún más crucial que el agua pudiera fluir por el tramo que había estado obstruido por el sauce. Entre los más afectados estaban los seis miembros que dependen de la acequia Domingo Vigil para irrigar un total de aproximadamente 46 acres.
"Este año no hubo escorrentía, así que tuvimos que abrir el lago Gregorio antes de lo habitual. Antiguamente, antes de limpiar el arroyo Nacimiento, a los miembros de Domingo prácticamente se les negaba el agua del Gregorio", comentó Mark.

Mark Martinez, presidente de la Nacimiento Community Ditch Association, lleva décadas trabajando en la organización.
Mirando hacia el futuro
Aunque la asociación se enfrenta a desafíos como la financiación y el relevo generacional, Mark también ve muchas razones para mirar hacia el futuro con optimismo. Menciona a un nuevo comisionado que está asumiendo el cargo de tesorero y que asesora al hijo de Mark mientras este se integra al trabajo de la acequia.
"Me siento muy bien sabiendo que esto va a avanzar de manera positiva. Creo que hemos sentado las bases, especialmente en estos últimos años", dijo Mark.
También reconoce el respaldo estatal. "En cuanto al estado de Nuevo México y todas las acequias, tenemos mucha suerte de contar con legisladores que son, de hecho, propietarios de derechos de agua de acequia y que están plenamente comprometidos a apoyarlas mediante leyes estatales y financiación", señaló. La Asociación de Acequias de Nuevo México, por su parte, ofrece asistencia jurídica y orienta a los jóvenes en la agricultura.
"Es importante mantener vivos estos sistemas. No solo por la conservación del agua, sino también por su calidad. A cada paso que doy, encuentro alguna industria que quiere comprar agua a una acequia", comentó.
Mark animó a los propietarios de tierras de todo Estados Unidos a seguir esforzándose por cuidar la tierra y el agua.
"Ya sea aquí en Nuevo México, en alguno de los estados del sur o en Puerto Rico, mantengan la frente en alto y sigan luchando", dijo Mark. "No permitan que los proyectos urbanísticos se apoderen de todo, ni tampoco las minas. Consérvenlas para la gente".
El Asekia Forest Private Fund apoya a propietarios de tierra en Puerto Rico, Florida y Nuevo México que realizan trabajos de conservación en sus propias fincas. Para más información, o para saber si su propiedad califica, escríbanos a info@asekia.org o visite asekia.org.

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