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Agricultura resiliente en Fig Casa Nursery

Sandra Bruno Figuereo at Fig Casa Nursery in Fort Pierce, Florida

Al crecer en la finca de sus padres en la República Dominicana, Sandra experimentó de primera mano la agricultura sostenible. Su familia criaba ganado y cultivaba cacao y café en un sistema agroforestal, donde el cacao proporcionaba sombra al café. Tras estudiar en la universidad en Nueva York, Sandra ahora aplica los mismos principios en Fig Casa Nursery, su finca en Fort Pierce, Florida.


En Fig Casa, Sandra y su familia cuidan una gran variedad de árboles que producen frutas como mango, coco y aguacate. La finca se especializa en variedades poco comunes y actualmente cultiva alrededor de 250 variedades de mango y docenas de variedades de aguacate. Durante su trayectoria en Fig Casa, Sandra también ha encontrado formas creativas de adaptarse a las condiciones ambientales únicas que afectan a la finca, desde agua con alto contenido de sal hasta una ola de frío inusual este invierno que dañó varios árboles. (Sandra tiene la esperanza de que estos árboles se recuperen).


“La idea de Fig Casa es abrazar nuestras raíces y cuidar nuestro medio ambiente”, explica Sandra. 


Agroforestería 

La finca cuenta con unas 30 gallinas que proporcionan huevos para la familia de Sandra. También puede vender los huevos que sobran. Además, actualmente hay unas 8 ovejas y 4 vacas en la finca, junto con algunos burros y conejos. Sandra está trabajando con el agrónomo de Asekia, Paul Pendergast, para crear un sistema silvopastoril que integre la producción animal y agrícola. Como parte de este sistema, los árboles proporcionan sombra y refugio a los animales.


Soportando una helada inesperada

Un arbolito de mango sufrió daños durante una helada en Fig Casa


Este invierno, el frío extremo, incluyendo las heladas, dañó muchos árboles en Fig Casa. Durante un recorrido por su finca, Sandra señaló algunos de los árboles afectados, entre ellos un pequeño mango que había perdido sus flores y cocoteros cuyas hojas se habían vuelto marrones. Aún hay esperanza para el arbolito de mango: sus flores podrían volver a brotar a tiempo para que produzca este año. A pesar de la incertidumbre, Sandra también mantiene una actitud positiva respecto al mango y los cocoteros.


“No había visto esto antes, así que no puedo predecir [el resultado]”, dice. “Pero soy muy positiva en el sentido de que algunas de estas plantas están bien nutridas y van a recuperarse.”


Adaptación al agua salada

El agua en la finca puede ser muy salada, a veces incluso hasta el punto de dañar las plantas, explica Sandra. Para afrontar este problema, Fig Casa ha implementado un sistema de captación de agua de lluvia que también brinda agua a los animales de la finca. Además de solucionar el problema del agua salada, este sistema también ayuda a la finca a conservar el agua.


Conclusión

Sandra recalca que ha contado con apoyo a lo largo de su trayectoria como agricultora.


“Tuve gente que me respaldó”, dice. “Es maravilloso saber que no estás sola. Alguien te echa una mano”.


Más personas deberían aprender sobre remedios naturales y el poder sanador de las plantas; conocimiento que se está perdiendo, añade.


También disfruta de la independencia que conlleva ser agricultora.


“Esto es enseñar en tus propios términos y hacer las cosas a tu manera, sin la presión corporativa. Además, creo que si yo puedo hacerlo y la gente ve que es posible, más personas aspirarán a hacerlo”.


Para más información o si tiene preguntas sobre nuestros programas, contacta a info@asekia.org.



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