top of page

Innovación agrícola en Costa Rica conduce a cultivos de mayor calidad

Investigadora Gaudy Ortiz Rivera nos guió en un recorrido del laboratorio de cultivjo de

En Costa Rica, el Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (INTA) aprovecha la tecnología y la investigación científica para mejorar variedades de cultivos desde la papaya hasta el plátano, optimizando así la producción y mejorando los resultados para los agricultores locales.


En la Estación Experimental Los Diamantes, una instalación del INTA en Guápiles, investigadores cultivan cuidadosamente nuevas variedades de cultivos y estudian su rendimiento en el campo. Otras áreas de la estación, que abarca más de 700 hectáreas, se dedican a la protección de los bosques, la ganadería sostenible y la selección y reproducción de cultivos como plátano y abacá, una planta de la misma familia que el banano y el plátano que es reconocida por la extrema resistencia de sus fibras.


El INTA ha abastecido a agricultores en cada una de las siete provincias de Costa Rica, con un enfoque en los pequeños agricultores. Si bien agentes de extensión pueden coordinar la recogida de plantas y luego distribuirlas a los agricultores, los productores también pueden conectar directamente con el INTA. El instituto no exige una cantidad mínima de plantas para la compra, lo que facilita el acceso a los pequeños agricultores. Además, INTA busca mantener los precios de sus plantas asequibles y ofrece un descuento para los agricultores registrados.


Variedades de papaya mejoradas

Papayas grow at INTA's Los Diamantes Experimental Station in Guápiles, Costa Rica.


En el caso de la papaya, por ejemplo, décadas de investigación y cultivo han dado lugar a nuevas variedades como la papaya Pococí, o "papaya perfecta", lanzada en 2006, que ahora se cultiva en todo Costa Rica.


En 2019, la variedad Pococí representaba el 90% de la producción nacional de papaya, según la Universidad de Costa Rica. En los años 90, las variedades de papaya cultivadas en el país presentaban problemas de variabilidad: una fruta podía tener un sabor excelente, mientras que la siguiente podía tener un sabor muy diferente, explica el investigador Antonio Bogantes, quien lleva más de dos décadas desarrollando nuevas variedades de papaya en el INTA.


¡Probamos papaya directo del árbol!

La variedad Pococí originalmente fue destinada para el mercado local, pero tuvo tanto éxito que comenzó a exportarse, generando millones de dólares, añade Antonio. A pesar del éxito de la variedad Pococí, le gustaría ver mejoradas algunas de sus características, como la firmeza de la fruta.


Desde su introducción al mercado en 2006, el espíritu innovador del INTA y la colaboración con la Universidad de Costa Rica han impulsado el desarrollo y lanzamiento de nuevas variedades de papaya con características que optimizan la producción para los agricultores y atraen a mercados específicos. Por ejemplo, en 2022, ambas organizaciones lanzaron tres nuevas variedades de papaya, incluyendo una que produce frutos pequeños, seleccionados para ser el tamaño ideal para una persona, y dos variedades de polinización abierta que reducen la mano de obra requerida por los agricultores.


En un campo de papayas en la estación de Guápiles, Antonio eligió varias papayas de diferentes variedades para que nuestro equipo las probara, cada una con su sabor, color y forma únicos, incluyendo una con un toque ácido y la variedad compacta, ideal para una persona. (¡Todas estaban deliciosas!)


Para conocer más sobre INTA y papaya, vea nuestro reel más reciente en Instagram.


Proceso de cultivo en laboratorio e invernadero 

Algunas de las variedades de cultivos en la Estación Experimental Los Diamantes


Además de desarrollar nuevas variedades de papaya, la estación experimental también selecciona y reproduce cuidadosamente plantas como plátanos y abacá, un tipo de banano cultivado por sus fibras resistentes.


Gaudy Ortiz Rivera, investigadora y coordinadora del laboratorio del cultivo de tejidos, y su equipo cuidan las plántulas durante un complejo proceso de reproducción de varias etapas que culmina con un período de aclimatización en invernaderos, lo que permite que las plantas se adapten gradualmente a las condiciones de cultivo al aire libre.


Gaudy y su equipo seleccionan cuidadosamente cada planta, con el objetivo de que sean libres de mutaciones genéticas que puedan afectarles de forma negativa. Durante cada etapa del proceso, el equipo toma diversas medidas de precaución, como desinfectar sus zapatos antes de entrar en el invernadero, para proteger a las plántulas, las cuales son vulnerables a la contaminación.


“El impacto que esto genera para los agricultores es que la semilla es semilla sana que va libre de hongos, libre de bacterias, de nematodos, de picudos, cosa que no pasa con la semilla vegetativa tradicional que están acostumbrados los agricultores a manejar”, dice Gaudy. 


También implementan medidas para reducir costos y mejorar la sostenibilidad, como cultivar plantas en macetas que se pueden desinfectar y reutilizar.


El laboratorio cultiva plantas por pedido, con capacidad para producir 4,000 plantas por semana, ¡o más de 100,000 plantas al año! Su principal factor limitante es la mano de obra, explica Gaudy, y añade que le gustaría implementar sistemas para optimizar el proceso de reproducción y cultivo.


Ganadería sostenible

La Estación Experimental Los Diamantes tiene más de 300 cabezas de ganado.


La estación también experimenta con técnicas de ganadería sostenible que los agricultores pueden implementar, generando cambios positivos como el aumento de la cantidad de carbono orgánico en el suelo.


Allan Villegas, coordinador del área agropecuaria de la estación, explica que la sostenibilidad es un aspecto clave de su trabajo, que implica adaptar las razas criollas de ganado a las presiones del cambio climático. Estas razas tienen la ventaja adicional de emitir menos metano (un potente gas de efecto invernadero) que otras razas, explica Allan. También trabaja con razas como la Brahman, conocida como el "rey de los trópicos" y que podría emitir menos metano que muchas otras.


Las prácticas sostenibles que implementan en el área de ganadería, que funciona como una finca experimental, incluyen cercas vivas y árboles dispersos en los pastizales. Estas prácticas pueden tener impactos mensurables en las fincas, según Allan.


Para más información sobre INTA o con cualquier otra pregunta sobre la agricultura, contáctanos en info@asekia.org.



Comentarios


bottom of page